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miércoles, 31 de agosto de 2011

Clasificación de los instrumentos de evaluación

Clasificación de Instrumentos de Evaluación:

En la clasificación de los instrumentos se empleará el criterio de dividir entre

aquellos instrumentos que requieren un conocimiento o comunicación directa

del evaluador-evaluado para su aplicación, de aquellos que no necesitan

estos requisitos.

Este nuevo criterio es más operativo y está más en concordancia con la

ETP, pues la aprehensión de capacidades en este tipo de educación abarca

no solo aspectos cognitivos, sino también aspectos actitudinales y valóricos

para su rápida y adecuada inserción en el mundo laboral.. No obstante, es

preciso enfatizar que todo instrumento, además, de diagnosticar y servir para

una calificación, debe ser punto inicial de acción para mejorar el proceso de

aprendizaje.

En necesario aclarar, que mucho de estos instrumentos se superponen,

sobre todo aquellos que requieren de la observación para su calificación.

Instrumentos de Evaluación que requieren conocimiento o

comunicación directa evaluador-evaluado:

1. Comportamiento:

Son instrumentos en que se evalúa mediante la observación, la

conducta o comportamiento del evaluado.

Esta observación puede ser informal o estructurada, se recomienda

seguir la segunda alternativa por tener ventajas comparativas de ser

mas objetiva, consistente y auditable en el tiempo, este enfoque se

utilizará en esta investigación, aun cuando la primera alternativa no deja

ser utilizada por evaluadores más experimentados que sin usar

instrumentos formales tienen una experticia que permite una

retroalimentación más rápida y oportuna del aprendizaje en el aula.

Por otro lado, estos instrumentos formales de comportamiento tienen el

atributo que se pueden utilizar para a su vez servir como dispositivo de

apoyo para otros instrumentos de evaluación a modo de ejemplo para

evaluar disertaciones, caracterizaciones y similares.

1.1
LISTA DE COTEJO:

También se le puede reconocer por su término en inglés como checklist.

Este instrumento se refiere a la presencia o ausencia de una

determinada característica o conducta en el evaluado.

Esta definición limita el alcance de este instrumento, en el sentido que

no todo es blanco o negro, sin embargo, la lista de cotejo en la

educación ETP se pueden utilizar para evaluar aprendizaje actitudinal

como también aprendizajes de procesos o procedimientos, esto último

referido a evaluar si los procedimientos que requiere una determinada

tarea para llevarla a cabo se han realizado o no, esto implica

necesariamente conocer en forma previa por parte del alumno, el listado

de procedimientos requeridos para alcanzar el objetivo.






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Por lo anterior, una lista de cotejo en el ámbito de la ETP tiene una

detallada lista de los pasos que el evaluado debe seguir en orden al

realizar una tarea apropiadamente, de manera de cotejar con Si/ No, se

pueden elaborar preguntas en donde se coteje con términos como

Completo/ No completo; Terminado/ No terminado, pero se debe evitar,

de manera de simplificar la construcción de formulario y tener solo dos

columnas para llenar e incluir en las preguntas el concepto que se

desea verificar su presencia o ausencia.

Sin embargo, se debe tener presente que se debe calificar al alumno,

por lo que sin que este instrumento se transforme en otro ( Por ejemplo

Escala de Calificación) debe necesariamente tener un puntaje que

valide que tan cerca o lejos se encuentra el evaluado del cumplimiento

del objetivo. Eso si, es menos flexible en la asignación de puntajes que

otros instrumentos similares.

Además, una lista de cotejo debe tener presente los siguientes puntos

como mínimos:

·
Cada ítem debe ser presentado simple y claramente para que el

evaluado o evaluador comprenda que se espera.

·
Los ítems deben estar relacionados con las partes importantes

(pasos críticos)de la destreza y no sobre los puntos obvios que

generalmente son conocidos por los involucrados. Se debe focalizar

sobre lo que le agrega valor a la tarea.

·
La secuencia de los ítems debería ser la misma secuencia de los

pasos necesarios para completar la tarea.

En cuanto a la construcción del formato, debe incluir los siguientes

aspectos:


Nombre de evaluado.


Fecha de la observación.


Nombre del evaluador.


Título de la tarea.


La lista de los ítems.


Dos columnas Si/ No;


Una sección para observaciones o comentario acerca del trabajo.


Escala de Nota Final

    



7

Si se usa un enfoque de Coevaluación se debe agregar columnas para los

evaluados

A continuación se presenta un ejemplo de formato y de evaluación utilizada

en la ETP.

En este modelo se describen los pasos requeridos para realizar una

conciliación bancaria correcta agregándose el factor tiempo, pues no

solo debe considerar aspecto de eficacia, sino también de eficiencia.

En este modelo, se pueden detallar aun más los conceptos, generando

indicadores de cómo obtener la calificación SI en cada uno de los pasos,

pero eso va a depender de que tan complejos sean los pasos descritos

en cada proceso.

A continuación se presenta otro modelo de Lista de Cotejo, que

pretende diagnosticar un aprendizaje actitudinal, en donde

necesariamente se debe registrar en un horizonte de tiempo de más de

un periodo, para que la evaluación sea más consistente. En esta lista se

evalúan características o conductas propias del evaluado.

Fecha 20/08/2003
Evaluación

Curso 3° medio A N° de Si / Nota

Sector Control de Activo 1 2

Tarea Concilacion Bancaria 2 3

Tiempo 1 hora de clase 3 4

Evaluado NN 4 5

Evaluador Jessica Ramirez 5 6

6 7

N° Concepto Si No Observación

1 Emite Libro Mayor Banco a una fecha X

2 Obtiene Cartola Bancaria a una fecha X

3 Conforma Diferencia de Saldos a una misma fecha X

4 Propone Ajustes Contables X

5 Re-propone correctamente ajustes contables errados X

6 Completa el trabajo en tiempo presupuestado X Lo hizo en 2 horas

1.2
ESCALA DE VALORES O CALIFICACIÓN:

Este instrumento es una lista de cotejo, pero enriquecida, pues no se

limita a señalar la presencia o ausencia de una característica observada,

sino que indica gradualidad de esa característica en el evaluado, sin

embargo, hay que tener cuidado con la tendencia a evaluar con

calificaciones intermedias para evitar conflictos evaluador-evaluado o

evitar por parte del evaluador una tarea evaluativa más rigurosa y

objetiva que conlleva necesariamente un mayor trabajo.

Estas escalas presentan una mayor creatividad a la hora de diseñar

formatos de evaluación, midiendo esta gradualidad a través de

símbolos, números o descripciones.

Una escala de valor es más apropiada para evaluar la calidad de un

trabajo o producto, así como para evaluar aspectos afectivos o

actitudinales de los alumnos, pues ofrece una mayor amplitud y

profundidad en las variables a incluir en la evaluación.

Fecha 10/07/2003 25/11/2002

Curso 3° medio A N° de Si Nota

Sector Todos los cursos 1 a 2 3

Tarea Actitudinales 3 a 4 5

Tiempo Anual 5 a 6 6

Evaluado NN 7 6.5

Evaluador Jessica Ramirez 8 7

Concepto

Si No Si No Si No

Puntual en la llegada a clases X X 2

Trabajador en equipo X X 2

Ordenado con sus útiles X X 2

Puntual en presentar sus tareas X X 1

Totales
4 3 7

Observaciones ______________________________________________________________

___________________________________________________________________________

Nota 6.5

Anual

Lista de Cotejo Modelo N°2

Evaluación

1°Semestre 2°Semestre

    



9

En una escala de valor para evaluar el rendimiento de un evaluado en

calidad de un trabajo o producto, se deben considerar los siguientes

puntos:


El listado de itemes debe incluir todos los criterios esenciales que

necesariamente debe tener un producto calificado en su

graduación máxima.

Esto es muy importarte, porque permite al evaluado conocer con

anticipación los componentes de su evaluación, además, le permite

una pre-autoevaluación constructiva para ver en que grado ha

alcanzado su objetivo de aprendizaje, esto que parece obvio, es

muchas veces olvidado por los evaluadores cuando emiten una

calificación.


Los ítems deben dividir los componentes que pueden ser valorados,


Cada componente de la lista debe ser valorado de acuerdo al

criterio especificado en el objetivo.


La escala de valor debe ser clara, simple y fácil de usar para el

evaluador y debe presentar rangos para la elección, tales como:

muy bueno, bueno, suficiente, insatisfactorio.

Las partes que deben incluirse en una escala de valor son:


Nombre de la o el participante.


Fecha de la observación.


Nombre del evaluador.


El título del producto, tarea o comportamiento a evaluar


Indicaciones.


La lista de los ítems o componentes que serán valorados.


Una columna para los valores.

Una sección para comentarios.


1.3
BITÁCORA O REGISTRO ANECDOTARIO:

Consiste en la descripción de comportamientos que se consideran

importantes. Las características que debe poseer un buen registro

anecdótico son: establecer un comportamiento típico basado en varias

anécdotas, limitar cada anécdota o incidente a un hecho concreto,

indicar las circunstancias necesarias para una buena información y

registrarlas.

Este instrumento puede ser utilizado por el docente como también por

el alumno, puesto que, privilegia el registro libre y contextualizado de

observaciones vinculadas a un tema determinado.

En el caso del docente se pueden abrir fichas o un cuaderno de notas

habilitado para ese efecto, dejando registros por alumno o por grupo de

Fecha 10/07/2003 25/11/2002

Curso 3° medio A Puntaje Nota

Sector Todos los cursos 10 a 16 2

Tarea Actitudinales 17 a 23 4

Tiempo Anual 24 a 30 5

Evaluado NN 31 a 35 6

Evaluador Jessica Ramirez 36 a 40 7

Concepto 1°Semestre 1°Semestre Anual

5al 1 5al 1 Total

Puntual en la llegada a clases 5 2 7

Trabajador en equipo 5 3 8

Ordenado con sus útiles 4 4 8

Puntual en presentar sus tareas 5 5 10

Totales
19 14 33

Concepto Puntaje

Siempre 5

Mayoria de la veces 4

Regular 3

Pocas veces 2

Nuca o casi nunca 1

Observaciones _________________________________________________________

______________________________________________________________________

Nota 6

Escala de Valores Modelo N°1

Evaluación

    



11

alumnos. Debiendo tener presente que se deben realizar observaciones

que muestren conductas observables y que respondan a esta

denominación y no se confundan con opiniones o prejuicios del docente.

Un buen registro debe mostrar la conducta del estudiante en diversos

momentos con el objetivo de ampliar la calidad de la información y nos

muestre una perspectiva a veces diferente a la observada sólo en la

sala de clases.

Un registro anecdotario permite dejar registrada información que

evidencie el desarrollo cognitivo del alumno o de los alumnos, además

de aspectos actitudinales que son de gran relevancia en la formación

profesional que debe ir construyendo cada alumno o alumna.

Para el docente también es de gran utilidad hacer que los alumnos

construyan sus propias bitácoras, puesto que les permite tomar

decisiones respecto de la información que consideran necesaria

registrar, anotar dudas que posteriormente deben ser consultadas,

realizar comentarios propios de contenidos desarrollados en clases, en

definitiva el alumno puede evidenciar su propio aprendizaje.






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2. Portafolio de Evidencia:

El portafolio es un instrumento que permite la compilación de todos los

trabajos realizados por los estudiantes durante un curso o disciplina. En

el pueden ser agrupados datos de vistas técnicas, resúmenes de textos,

proyectos, informes, anotaciones diversas. El portafolio incluye,

también, las pruebas y las autoevaluaciones de los alumnos.

La finalidad de este instrumento es auxiliar al estudiante a desarrollar la

capacidad de evaluar su propio trabajo, reflexionando sobre él,

mejorando su producto. Al profesor, el portafolio le ofrece la

oportunidad de trazar referencias de la clase como un todo, a partir de

análisis individuales, con foco en la evaluación de los alumnos a lo largo

del proceso de la enseñanza y del aprendizaje.

Como instrumento de evaluación del razonamiento reflexivo, propician

oportunidades para documentar, registrar y estructurar los

procedimientos y el propio aprendizaje. Es por esa reflexión que el

estudiante puede, con ayuda del profesor, verificar lo que necesita

mejorar en sus desempeños. Por otro lado, el portafolio permite al

profesor conocer mejor a su alumno, sus ideas, sus expectativas, su

concepción de mundo.

El portafolio tiene una función estructurante, organizadora del

aprendizaje y estimula los procesos de desarrollo personal. El portafolio

es un instrumento de dialogo entre el profesor y el alumno que no son

producidos al fin de un período de notas, sino que son elaborados y

reelaborados en la acción, de manera que posibilitan nuevas formas de

ver e interpretar un problema y solucionarlo. De este modo, los

portafolios no pueden ser escritos en un fin de semana, sino que en

proceso y siempre enriquecidas por nuevas informaciones, nuevas

perspectivas y nuevas formas de pensar soluciones.

La estructura formal que debería contener un Portafolio de Evidencia:


Portada


Diferenciación, organización y clasificación de cada:


Sector da aprendizaje o materias


Trabajos prácticos


Documentos mercantiles o técnicos

    



13


Evaluaciones


Otros o varios


Anotaciones personales


Evaluaciones del Portafolio


Conclusiones






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3. Proyecto:

El proyecto es un instrumento útil para evaluar el aprendizaje de los

alumnos, una vez que permite verificar las capacidades de:


Representar objetivos que deben ser alcanzados


Caracterizar propiedades de lo que será trabajado


Anticipar resultados intermedios y finales


Escoger estrategias más adecuadas para la solución de un problema


Ejecutar las acciones par alcanzar procesos o resultados específicos


Evaluar condiciones para la solución del problema


Seguir criterios preestablecidos

El proyecto puede ser propuesto individualmente o en equipo. En los

proyectos en equipo, además de las capacidades ya descritas, se puede

verificar, por ejemplo, la presencia de algunas actitudes tales como:

respeto, capacidad de oír, tomar decisiones en conjunto, solidaridad,

etc.

En la evaluación del Proyecto se pueden utilizar dos formas de

observación:

·
Sistemática

·
Asistemática

La observación sistemática es aquella en que el observador tiene

objetivos previamente definidos y, como consecuencia, sabe cuales son

los aspectos que se va a evaluar.

La observación asistemática es aquella que se refiere a las

experiencias casuales, llevando el observador a registrar el mayor

número posible de información, sin correlacionarlas previamente con

objetivos claros y definidos.

Algunos instrumentos que ayudan en la realización de la observación

son:


Lista de Cotejo (Check-list), Lista de los aspectos a ser observados

en el desempeño del estudiante

    



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Escala de clasificación, conjunto de afirmaciones, que esta dirigida

ha verificar el posicionamiento del proyecto que han alcanzado los

alumnos


Anecdotario o registro de ocurrencia, registro de acontecimientos,

revelando aspectos significativos del comportamiento del alumno.

Cualquiera que sea la forma del instrumento, lo importante es que él

sirva de guión para el alumno quedarse consciente de los aspectos en

los cuales será evaluado, y para el docente observar los aspectos que

desea evaluar.

Deben ser tomados algunos cuidados con relación a la técnica de

observación:


Seleccionar los aspectos importantes a ser observados


Determinar momentos de registro formal, para que no haya

acumulación de informaciones sin utilización inmediata


Usar la observación en su función esencialmente formativa, esto es,

que los datos sirvan para introducir mejoramientos en el proceso

enseñanza aprendizaje


Hacer de la observación un medio estimulante para la autoevaluación

del alumno


Ser prudente, o sea, el observador debe evitar generalizaciones e

interpretaciones apresuradas.


Evitar juicios subjetivos de naturaleza personal


Mantener el diálogo entre observado y observador

La observación es extremadamente importante, paro difícil de que sea

absolutamente efectiva, principalmente cuando existe una gran cantidad

de alumnos.

4. Mapas Conceptuales

Los mapas conceptuales son instrumentos que fueron desarrollados por

Joseph Novak y Bob Gowin en la Universidad de Cornell para estudiar la

formación de conceptos y significados en los niños. Tienen por objeto

"representar relaciones significativas entre conceptos en forma de

proposiciones" (Novak y Gowin, 1988, p. 33). Una proposición se refiere a

dos o más términos conceptuales (conceptos) unidos por palabras y que en

conjunto forman una unidad con un significado específico. El mapa más

simple sería el formado por dos conceptos unidos por una palabra de enlace

para formar una proposición válida.

Otra manera de entender los mapas conceptuales es decir que son "recursos

esquemáticos para representar un conjunto de significados conceptuales

incluidos en una estructura de proposiciones" (Novak y Gowin, 1988, p. 33).

En general, se sabe que los aprendizajes significativos se producen más

fácilmente cuando los conceptos nuevos se engloban bajo otros conceptos

más amplios, más inclusivos. Los mapas conceptuales deben ser

jerárquicos, esto es, los conceptos más generales e inclusivos deben

situarse en la parte superior del mapa y los más específicos y menos

inclusivos en la parte inferior.

Estos mapas son herramientas muy útiles a la hora de recopilar información

acerca de lo que los estudiantes saben. En general, presentan una

radiografía bastante interesante acerca de lo que el estudiante tiene

almacenado acerca de un concepto o conocimiento determinado, mostrando

las conexiones que ha logrado establecer entre este conocimiento y otros

que posee.

em p re s a

E s

E m p re s a

O rg a n iz a c ió n






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Sin embargo, en la ETP, esta forma de evaluar es prácticamente inexistente,

a pesar de las ventajas que involucra su utilización, entre las causas de no

utilización se encuentran:

i) Poco conocimiento de los docentes

ii) Herramienta de enseñanza- aprendizaje y evaluación reciente

iii) Requiere de una mayor dedicación del docente para preparar

evaluaciones apropiadas.

Bobbye Bartels (1995) muestra formas interesantes acerca del uso de los

mapas conceptuales en la evaluación de los estudiantes tanto formal como

informal. Según este autor, los mapas conceptuales son una excelente

herramienta para que los alumnos muestren el grado de profundidad

alcanzado en el aprendizaje. También sirven para mostrar cómo llega un

estudiante al enfrentarse a un conocimiento nuevo, explicitando los

conocimientos previos adquiridos en torno al tema.

Para usar el mapa conceptual en la evaluación del aprendizaje es importante

las siguientes medidas:

i) Que exista un mapa de referencia, que actúe como guía y con el cual

se puedan establecer ciertas comparaciones.

ii) Estos mapas guías deben ser construidos por el profesor y discutidos

con otros colegas para su validación en lo posible.

Las actividades a desarrollar con los alumnos pueden ser de varios tipos. La

más simple es darles un concepto específico y que construyan un mapa

usando algún ejemplo como modelo. También existen otras posibilidades,

como por ejemplo:

· Dados un conjunto de relaciones y un conjunto de conceptos, que los

estudiantes establezcan los nexos y las jerarquías entre dichas relaciones y

conceptos.

· Dados un listado de conceptos y un mapa vacío que los estudiantes

completen el mapa colocando los conceptos en el lugar apropiado.

· Dado un conjunto de relaciones y un mapa sólo con los conceptos, que

los estudiantes establezcan las relaciones apropiadas.

· Dado un mapa incompleto, los estudiantes agreguen las relaciones y

conceptos que faltan.

El mapa conceptual puede ser usado para trabajar tanto en forma individual

como grupal. En general, es más conveniente hacerlo en forma grupal por la

riqueza que produce la discusión en torno a la construcción del mapa.




5. Exposición:
La exposición se puede definir como la manifestación oral de un tema

determinado y cuya extensión depende de un tiempo previamente asignado

y, además, la forma en que el expositor enfrenta y responde a las

interrogantes planteadas por los oyentes.

Este instrumento de evaluación para su aplicación óptima obliga al evaluador

a ser mas objetivo, definir criterios de evaluación y abstraerse de prejuicios

que pueda tener sobre el evaluado.

6.- Múltiple Elección de Respuesta o Selección Múltiple:

Ejemplo de pregunta utilizadas en el sector Contabilidad de la ETP, se presenta a

continuación:

    



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Curso
Plan de Cuentas

Destreza
Contabilidad Básica

Pregunta
La ecuación contable es Activo = Pasivo + Patrimonio, si el Activo es

igual a $50.000.000 y el Pasivo es igual a $ 20.000.000 Entonces

el Patrimonio es igual a:

a) $ 70.000.000

b) $ -70.000.000

c) $ 30.000.000

d) $ -30.000.000

Para la revisión de una construcción adecuada de ítemes, se puede emplear una

lista de cotejo, que debe tener como mínimo las siguientes preguntas:

i) ¿ Plantea claramente un problema o tarea especifica?

Si, plantea encontrar la incógnita de la variable Patrimonio en la ecuación

contable, en donde se dan dos de sus tres datos.

ii) ¿ Son razonablemente paralelas en sus extensiones?

Si, son cuatro cifras en decenas de miles.

iii) ¿Son todas excluyentes?

Si, las cuatro alternativas tienen cifras diferentes.

iv) ¿Es una respuesta unívoca al problema?

Si, es sola una respuesta válida.

v) ¿ Los distractores pueden ser elegidos como posibles respuestas?

Si, pues si no saben exactamente como resolverse, pueden dar en sus

respuestas las alternativas incorrectas.

La alternativa correcta es c) $30.000.-

7. Verdadero o Falso

Ejemplo de pregunta utilizadas en el sector Contabilidad de la ETP, se presenta a

continuación:

Curso
Plan de Cuentas

Destreza
Contabilidad Básica

Pregunta
______ La cuenta de Activo disminuye el Patrimonio Neto.

Para la revisión de una construcción adecuada de ítemes, se puede emplear una

lista de cotejo, que debe tener como mínimo las siguientes preguntas:

i) ¿ Utiliza palabras como "siempre" o "nunca"?






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No, lo que es correcto, en caso de utilizar estas palabras utilícelas para

plantear afirmaciones verdaderas.

ii) ¿ Utiliza palabras como "generalmente" o "con frecuencias" ?

No, lo que es correcto, en caso de utilizar estas palabras, utilícelas para

afirmaciones falsas.

iii) ¿El ítem incluye negaciones artificiales?

No, lo que es correcto.

iv) ¿ La respuesta es ambigua?

No, lo que es correcto.

La alternativa correcta es Falsa

    



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Conclusiones
1.
El proceso de evaluación constituye parte fundamental del proceso de
enseñanza - aprendizaje, esta función de retroalimentación que necesitan tanto
el docente como el alumno, es muchas veces obviado por estos actores, en
donde la responsabilidad principal de esta deficiencia se encuentra en el
docente, que ve la evaluación como un simple ejercicio administrativo de
cumplir con las exigencias de un mínimo de notas que deben tener los alumnos
en un periodo de tiempo.
2.
En la ETP los procesos de evaluación deben tener como horizonte que un
gran porcentaje de los alumnos que egresan van a insertarse en el mundo
laboral, por lo tanto en las evaluaciones no solo se deben considerar aspectos
cognitivos, sino también actitudinales y valóricos para poder insertarse
adecuadamente en el trabajo real en el corto plazo, esta conjunción de
aspectos es lo que se denomina "competencias de empleabilidad" y constituye
un punto principal de este nuevo paradigma de la ETP.
A juicio de los autores, esta conclusión que emerge claramente del análisis de
los antecedentes recopilados permite anticipar que El Proceso de Evaluación
en la Formación Diferenciada a través de Competencias, esta directamente
relacionada con los nuevos Paradigmas en Educación y que estos apuntan
directamente al concepto de Globalización, que en estos momentos se
instaurado en todos los países que han tomado la Educación como el
generador del Capital Humano que se requiere para potenciar la economía de
cada país, generar expectativas mas amplias de trabajo, crear una relación
directamente proporcional entre eficiencia y eficacia y por sobre todo lograr en
los estudiantes capacidad de decisión, autonomía, potenciando así la
autoestima laboral que les permita enfrentar el complejo mundo del trabajo
3.
El nuevo enfoque en la evaluación, implica asumir como uno de los requisitos
fundamentales, que los docentes deben conocer con profundidad los
instrumentos de evaluación y saber prepararlos en forma adecuada para
poder aplicarlos en el aula y que mejoren los procesos de enseñanza -
aprendizaje. Este aspecto de experticia en los docentes está lejos de alcanzar
niveles de excelencia y debe trabajarse muy fuertemente en capacitarlos para




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que se enmarquen no solamente dentro de este nuevo enfoque de las
competencias de empleabilidad, sino también dentro de la Reforma
Educacional. Incluso, esta deficiencia se observa en la formación académica
de los docentes en donde en la práctica, las áreas propiamente docentes
constituyen una debilidad en su formación y más específicamente el proceso
de evaluación, enfatizando en los conocimientos técnicos de su especialidad.
4.
Por lo anterior, se debe considerar que parte de los buenos resultados
obtenidos en el logro de los objetivos del Proceso de Evaluación en ETP a
través de Competencias esta directamente relacionado con la Escuela. Para
esto en cada Unidad Educativa se debe considerar optimización en
capacitación para uno de los principales gestores que son los docentes, los
cuales deben ser profesionales calificados y una alta claridad frente a los
nuevos enfoques curriculares que se están desarrollando a través de las
Competencias de Empleabilidad.
5.
El Proceso de Evaluación debe tender a una evaluación personalizada, aun
cuando se vea dificultada con una excesiva cantidad de alumnos por sala, y,
se debe hacer de acuerdo con los intereses y aptitudes de cada alumno. Con
el objetivo de establecer evaluaciones que realmente apunten a un proceso y
no solo a una calificación que muchas veces es subjetiva y al alumno no le
proporciona la claridad y muchas veces la consideran una crítica en vez de una
calificación.
Además, debe considerar la necesidad de evaluar teniendo como referente los
conocimientos previos del alumno, que constituirán la base para la valorización
de los nuevos aprendizajes, para establecer a partir de los mismos los avances
conseguidos y la posterior toma de decisiones.
6.
El proceso de evaluación en la ETP, es un campo que necesita un fuerte
reimpulso, es notorio que falta mucho por hacer en este aspecto y esta
deficiencia afecta directamente el nivel de preparación de los egresados de la
ETP.
    



Tipos de evaluación



Contexto

En la literatura educativa, la recogida de datos del aprendizaje se asocia al uso de los instrumentos de evaluación, y en este contexto se entremezclan instrumentos e indicadores de evaluación que pretenden diagnosticar
cuando ha aprendido el alumno.
Se observa que existe una diversidad amplia de instrumentos para utilizar en el proceso de evaluación, de manera que, además, de servir como diagnóstico de lo aprendido, sea utilizado como una retroalimentación para el proceso de aprendizaje, sin embargo, es común ver que la evaluación se
transforma en un paso administrativo más que el profesor realiza en su tarea como docente.
En esta investigación, se pretende abordar los diferentes instrumentos utilizados en la Educación Técnico Profesional (ETP) en los sectores de comercio y administración.



Evaluadores:


El evaluador del aprendizaje, es la entidad que emitirá un juicio respecto al estado de avance del aprendizaje del evaluado.

a) Auto evaluación:
Se refiere a quien está aprendiendo (alumno) se autoevalue su aprendizaje.
Esta modalidad de evaluación es poco común en la comunidad educativa de ETP, pues sus variables de éxito están de acuerdo a características de madurez del alumno para reconocer sus fortalezas y debilidades y por otro lado, preparar por parte del docente dispositivos de control apropiados de autoevaluación.
Sin embargo, dentro de la ETP es una tendencia que tendría que ir en un aumento creciente, pues un gran porcentaje de los alumnos, una vez terminada la educación secundaria, debe insertarse prontamente en el mundo laboral. Por lo que es vital que los alumnos sean más autónomos y autocríticos de su trabajo para poder madurar y adquirir hábitos laborales
adecuados.
b) Heteroevaluación:
Referida cuando el docente evalúa al alumno, es la más utilizada en cualquier comunidad educativa y su implantación tan fuertemente arraigada está dada por la consecuencia natural de la relación maestro y aprendiz.
c) Coevaluación:
Cuando los alumnos se evalúan entre sí o conjuntamente con el docente, práctica de evaluación que se está utilizando cada vez con mayor frecuencia en el aula. Esta modalidad, al igual que la autoevaluación, también deben ir en aumento en ETP, principalmente referido a aprender a trabajar en equipo e insertarse en grupos que no siempre van a estar en concordancia con las preferencias personales de cada integrante, sin embargo, se aprende a evaluar y a ser evaluado.

La función pedagógica de la evaluación1

1.Artículo publicado en Aula de Innovación Educativa, n. 20, pp.20-30, noviembre 1993.
2 En: Evaluación como ayuda al aprendizaje, 2008, Grao, Barcelona, pp. 21-42
Jaume Jorba, Neus Sanmartí2 Universidad Autónoma de Barcelona

La evaluación muestra parte del currículum oculto del profesorado

Una análisis detallado tanto del Marco Curricular para la Enseñanza Obligatoria como los Diseños Curriculares que plantea la actual reforma del sistema educativo en España, permite darse cuenta de que uno de sus componentes esenciales es la evaluación, y que ésta puede llegar a ser un eje vertebrador de todo el dispositivo pedagógico (véase cuadro 1 en página siguiente).
• Cada vez más se considera que si se quiere cambiar la práctica educativa es necesario cambiar la práctica evaluación, es decir, su finalidad y el qué y cómo se evalúa. En países como Inglaterra e Israel, los cambios en el currículum —en la selección de los contenidos y en la metodología utilizada por el profesorado en el aula— han estado más motivados por los cambios instaurados en las pruebas externas que se plantean a los estudiantes que por la definición de nuevos programas y de nuevas orientaciones para la planificación de actividades de enseñanza-aprendizaje.
Se puede decir que la evaluación pone al descubierto parte del llamado currículum oculto del profesorado. Planteamientos didácticos aparentemente innovadores pueden ser discutidos cuando se observa qué y cómo se evalúan los aprendizajes promovidos. En este momento se reconocen fácilmente los objetivos implícitos que tenía el enseñante, que son los que seguramente promovió de forma significativa en el proceso de enseñanza y los que el alumnado percibió como más importantes.
 
Innovar en el diseño de unidades didácticas e innovar en evaluación son, pues, actividades inseparables que se condicionan mutuamente. Ello implica un cambio en la valoración que el profesorado hace de sus intereses, ya que todos los estudios muestran (Veslin, 1992) que la evaluación es la práctica pedagógica que menos motiva al profesorado y que más le molesta. A mismo tiempo, para el alumnado la evaluación es la actividad más temida y la menos gratificadora.
Sin embargo, alrededor de la evaluación gira todo el trabajo escolar. No sólo condiciona qué, cuándo y cómo se enseña, sino también los ajustes que se deben introducir para
entender a la diversidad de necesidades que se generan en el aula. Un buen dispositivo de evaluación debe estar al servicio de una pedagogía diferenciada capaz de dar respuesta a los intereses y dificultades de cada alumno o alumna.
En consecuencia, un dispositivo pedagógico que contemple la atención a la diversidad a través de las áreas curriculares debería estructurarse alrededor de la llamada regulación continúa de los aprendizajes. Regulación tanto en el sentido de adecuación de los procedimientos utilizados por el profesorado a las necesidades y progresos del alumnado, como de autorregulación para conseguir que los alumnos vayan construyendo un sistema personal de aprender y adquieran la mayor autonomía posible. Continúa porque esta regulación no se da en un momento específico de la acción pedagógica, sino que debe ser uno de sus componentes permanentes.
La regulación continua de los aprendizajes se basa fundamentalmente en las siguientes tres estrategias didácticas, de las cuales, en este artículo, centramos la atención en las dos primeras:
 Evaluación considerada como regulación.
 Autorregulación de los aprendizajes.
 Interacción social en el aula.
Por todo ello, la reflexión sobre por qué y para quién evaluamos, sobre qué y cómo evaluamos, así como con relación a la manera de enseñar a los alumnos a autoevaluarse, es una de las tareas que mejor pueden enriquecer el trabajo colectivo de construir un proyecto educativo.
 

La evaluación como regulación
 
 
 

Toda actividad de evaluación es un proceso en tres etapas:
 Recogida de información, que puede ser o no instrumentada.
 Análisis de esta información y juicio sobre el resultado de este análisis.
 Toma de decisiones de acuerdo con el juicio emitido.
De esta definición no se infiere directamente que la evaluación se tenga que identificar con examen y que deba implicar necesariamente un acto administrativo. Esta identificación, que es muy frecuente en el ámbito escolar, es resultado de una visión parcial de la función que tiene la evaluación en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
La evaluación de los aprendizajes presenta básicamente dos funciones:
 Una de carácter social de selección y de clasificación, pero también de orientación del alumnado.
 Una de carácter pedagógico, de regulación del proceso de enseñanza-aprendizaje, es decir, de reconocimiento de los cambios que se han de introducir progresivamente en este proceso para que todos los alumnos aprendan de forma significativa.
La primera de estas funciones pretende, esencialmente, informar de la progresión de sus aprendizajes al alumno y a sus padres, y determinar qué alumnos han adquirido los conocimientos necesarios para poder acreditarles la certificación correspondiente que la sociedad requiere del sistema escolar. Por lo tanto, esta función es de carácter social, pues constata y/o certifica la adquisición de unos conocimientos al terminar una unidad de trabajo, se inserta necesariamente al final de un período de formación del que se quiere hacer un balance o al final de un curso o ciclo.
La segunda de dichas funciones es de carácter pedagógico o formativo, pues aporta información útil para la adaptación de las actividades de enseñanza-aprendizaje a las necesidades del alumnado y de este modo mejorar la cualidad de la enseñanza en general. Se inserta en el proceso de formación, ya sea en su inicio, durante él o al final, pero siempre con la finalidad de mejorar el aprendizaje cuando aún se está a tiempo.
La evaluación que, en general, se practica en muchos centros escolares, presenta casi de forma exclusiva la primera de las mencionadas funciones. En este artículo, por el contrario, focalizaremos la atención en la función pedagógica, es decir, en la evaluación como regulación, ya que desde este punto de vista es una de las piezas esenciales de un dispositivo pedagógico que incorpore la regulación continua de los aprendizajes.
Desde este último punto de vista, la evaluación no se puede situar solamente al final del proceso de enseñanza-aprendizaje. Hay diversas modalidades de evaluación
caracterizadas por el momento en que se realizan y por el objetivo que persiguen (Allal, 1988; Jorba y Sanmartí, J992)

Evaluación diagnóstica inicial
 
 
La evaluación predictiva, también llamada evaluación inicial o evaluación diagnóstica inicial, tiene por objetivo fundamental determinar la situación de cada alumno antes de iniciar un determinado proceso de enseñanza-aprendizaje, para poderlo adaptar a sus necesidades (véase cuadro 3 en la página siguiente).
Cuando la información que se obtiene a partir de dicha modalidad de evaluación hace referencia a un colectivo (grupo-clase), se denomina prognosis, y cuando es diferenciada (de cada alumno/a), se llama diagnosis.
La prognosis y la diagnosis del punto de partida de los estudiantes es un paso imprescindible para el diseño de procesos de enseñanza-aprendizaje, pues debería posibilitar la modificación de las secuencias y la adecuación de las actividades para responder a las necesidades y dificultades del alumnado. Esta adaptación es esencial si se pretende que el proceso de enseñanza-aprendizaje que se va a iniciar se sustente sobre bases sólidas, lo que ayudará a conseguir el éxito de este proceso.
Pero, ¿de qué información es necesario disponer para poder determinar el punto de partida de los estudiantes en el inicio del proceso de enseñanza aprendizaje y de esta manera hacer posible la adaptación de la planificación de la futura acción pedagógica a dicha situación?
La información que se recoja debería permitir la exploración y el conocimiento, para cada alumno del grupo de clase:
 

Del grado de adquisición de los prerrequisitos de aprendizaje.
 De las ideas alternativas o modelos espontáneos de razonamiento y de las estrategias espontáneas de actuación.
 De las actitudes y hábitos adquiridos con relación al aprendizaje.
 De las representaciones que se hacen de las tareas que se les proponen.
Son básicamente todo lo que conforma lo que Halwachs (1975) designa con la expresión estructuras de acogida. Esta expresión indica el conjunto de conductas, representaciones y maneras espontáneas de razonar propias del alumnado en cada estadio de su desarrollo que conforman la estructura en la que se inserta y organiza el nuevo conocimiento que va adquiriendo. 6

Halwachs dice, refiriéndose al alumno: «…Es un organismo activo y reactivo que a través de la enseñanza, pero especialmente a través de sus experiencias en la vida diaria, y sobre todo de la coordinación de sus acciones, se dota en cada estadio de su desarrollo de una estructura determinada en la que se insertan y organizan los conocimientos asimilados. Esta estructura de acogida es para el enseñante un dato preexistente primordial con la particularidad que es un dato generalmente desconocido, pues esta estructura tiene muy poca relación con la estructura de las disciplinas científicas que se ha intentado que el alumno adquiriese a través de la enseñanza. Para dar una enseñanza que tenga un mínimo de eficacia es necesario explorar y conocer esta estructura de acogida tal como es y no tal como se ha pretendido que construyese».
Subrayemos, pues, que estas estructuras se van construyendo no solamente a través de la enseñanza, sino básicamente a partir de las experiencias personales y bajo la influencia de la información vehiculada por los diversos medios de comunicar-ion y del contexto sociocultural en el que se mueven los alumnos.

Evaluación formativa
 
 
La evaluación durante el proceso de aprendizaje o formativa es un término que fue introducido el año 1967 por M. Scriven para referirse a los procedimientos utilizados; por los profesores con la finalidad de adaptar su proceso didáctico a los progresos y necesidades de aprendizaje observados en sus alumnos.
Responde a una concepción de la enseñanza que considera que aprender es un largo proceso a través del cual el alumno va reestructurando su conocimiento a partir de las actividades que lleva a cabo. Si un estudiante no aprende, no es solamente debido a que no estudia o a que no tiene las capacidades mínimas, sino que también puede ser motivado por las actividades que se le proponen.
Este tipo de evaluación tiene, pues, como finalidad fundamental, una función reguladora del proceso de enseñanza-aprendizaje para posibilitar que los medios de formación respondan a las características de los; estudiantes. Pretende principalmente detectar cuáles son los puntos débiles del aprendizaje más que determinar cuáles son los resultados obtenidos con dicho aprendizaje (véase cuadro 4).
Desde el punto de vista cognitivo, la evaluación formativa se centra en comprender este funcionamiento del estudiante frente a las tareas que se le proponen. La información que se busca se refiere a las representaciones mentales del alumno y a las estrategias que utiliza para llegar a un resultado determinado. Los errores son objeto de estudio en tanto que son reveladores de la naturaleza de las representaciones o de las estrategias elaboradas por el estudiante.
A través de los errores, se puede diagnosticar qué tipo dificultades tienen [os estudiantes para realizar las tareas que se les proponen, y de esta manera poder arbitrar los mecanismos necesarios para ayudarles a superados. Pero también interesa remarcar
aquellos aspectos del aprendizaje en los que los alumnos han tenido éxito, pues así se refuerza este aprendizaje.
Se puede decir, pues, que la evaluación formativa pone el acento en la regulación de las actuaciones pedagógicas y, por 10 tanto, se interesa fundamentalmente más en los procedimientos de las tareas que no en los resultados. En resumen, la evaluación formativa persigue los siguientes objetivos: la regulación pedagógica, la gestión de los errores y la consolidación de los éxitos. 
Evaluación sumativa

La evaluación sumativa tiene por objeto establecer balances fiables de los resultados obtenidos al final de un proceso de enseñanza-aprendizaje. Pone el acento en la recogida de información y en
la elaboración de instrumentos que posibiliten medidas fiables de los conocimientos a evaluar.
Tiene, esencialmente, una función social de asegurar que las características de los estudiantes respondan a las exigencias del sistema. Pero también puede tener una función formativa de saber si los alumnos han adquirido los comportamientos terminales previstos por el profesorado y, en consecuencia, si tienen los prerrequisitos necesarios para posteriores aprendizajes o bien determinar los aspectos que convendría modificar en una repetición futura dela misma secuencia de enseñanza-aprendizaje.
 
 
Es necesario subrayar que las distintas modalidades de evaluación se distinguen más por los objetivos que persiguen que no por los instrumentos que utilizan. Un mismo instrumento puede ser útil para diferentes modalidades de evaluación, será la finalidad para la que se ha recogido y analizado la información la que determinará el tipo de evaluación que se ha llevado a cabo.
¿Es imposible aplicar sistemas de evaluación formativos?
 
 
Pero, ya que en este artículo nos interesamos fundamentalmente en la evaluación como regulación, es necesario tener en cuerna que desde esta perspectiva la responsabilidad de la regulación es esencialmente del enseñante, lo que comporta que su ejecución en el proceso de enseñanza aprendizaje implique un elevado coste para el profesorado debido a su intervención constante en los procesos de recogida de información y c/e regulación.
Este hecho puede provocar que algunos profesores consideren que en la mayoría de los casos la evaluación formativa, especialmente en el caso de grupos-clase con un elevado número de alumnos, o cuando un profesor tiene muchos cursos, es impracticable.
Con relación a este hecho es necesario señalar que:
 Por un lado, se debe buscar un equilibrio entre intuición y la instrumentación. No siempre es necesario poner pruebas o recoger datos sistemáticos para poder prever qué regulaciones se deben ir introduciendo en un proceso de enseñanza. La intuición que nos da la experiencia es también una buena fuente de datos.
 Por otro lado, es necesario buscar estrategias didácticas alternativas que faciliten la autoevaluación por parte del propio alumnado. Con ello no s610 disminuye el tiempo que el profesorado debe dedicar a la regulación, sino que se potencia la autonomía del estudiante, cosa que le permite ser cada vez menos dependiente del juicio del profesorado en la evaluación de sus aprendizajes.

 
De esta manera, la evaluación formativa será una forma de regulación entre otras, quizás incluso conviene considerarla una forma última de regulación, cuando los otros mecanismos no han funcionado. Así se reduce considerablemente el coste que esta regulación, en su forma instrumentada, representa para el profesorado.
Por lo tanto, como señala Perrenoud (1991), si se quiere privilegiar la regulación durante los aprendizajes, será necesario sustentar las estrategias didácticas en dos mecanismos de regulación que no requieran la intervención constante del profesorado: la autorregulación de los aprendizajes (formar a los alumnos y las alumnas en la regulación de sus propios procesos de pensamiento y de aprendizaje) y la: interacción social en el aula (favorecer las interacciones que se producen en el aula. ya que los estudiantes no aprenden solo y la confrontación de sus ideas con la de los otros compañeros y con las del profesor facilitan el aprendizaje).
Estas estrategias persiguen esencialmente enseñar al estudiante a aprender a aprender, para que vaya adquiriendo la mayor autonomía posible en su proceso de aprendizaje. Llevan a lo que Perrenoud denomina la auto-socioconstrucción del saber, proceso que tiene como principales recursos en la construcción del conocimiento: la autoorganización y la interacción social.

La autorregulación de los aprendizajes

Cada persona tiene un sistema personal de aprender que ha ido construyendo progresivamente de manera autónoma a lo largo de los años. Pero, ¿es posible ayudar a los alumnos en la construcción de este sistema personal de aprender? Dicho en otras palabras, ¿es posible enseñar a aprender a aprender?
Entre las aportaciones de las diversas investigaciones en este campo, destacaríamos las de la denominada evaluación formadora (Nunziati, 1990) y las de los trabajos sobre autoevaluación, entendida como representación de las propias capacidades y formas de aprender (Allal, 1988; Paquay y cols., 1990).
Como elementos esenciales en el proceso de autorregulación aparecen los siguientes:
 La comunicación de los objetivos y la comprobación de la representación que de éstos se hacen los alumnos.
 El dominio por parte del que aprende de las operaciones de anticipación y planificación de la acción.
 La apropiación, por parte de los estudiantes, de los criterios e instrumentos de evaluación del profesorado.

La comunicación de los objetivos y la representación que de ellos hacen los estudiantes
 
 
 

Numerosos estudios han puesto de manifiesto que los alumnos que aprenden de manera más significativa son aquellos que reconocen qué les pretende enseñar el profesor o la profesora y de qué manera lo piensa hacer. Así pues, si se quiere conseguir una enseñanza eficaz conviene que los estudiantes sean conscientes de lo que van a aprender y del porqué se proponen unas determinadas actividades para facilitar este aprendizaje. Es decir, es necesario que cada alumno elabore una representación del producto filial que se espera en cada una de las actividades, de los resultados que se pretenden alcanzar y también de las razones por las que el profesor las ha planificado.

 En primer lugar, pues, será necesario que el profesor explicite los objetivos que se proponen alcanzar en la secuencia que se inicia. En esta acción reside la primera dificultad del proceso, pues, ¿cómo se deben formular estos objetivos para que tengan la forma óptima para presentar/os a los alumnos?
En general, los objetivos se formulan desde la lógica del experto que no tiene mucha relación con la lógica de funcionamiento de cada alumno que responde a una lógica propia. Así, el problema fundamental desde el punto de vista didáctico no es la definición de los objetivos por un experto, si no el de la construcción de la representación de estos objetivos por el alumnado. Estos dos procesos pueden ser muy dispares.
Para ayudar a los estudiantes en esta construcción no basta en enumerar los objetivos tal como los ha formulado el enseñante, sino que se deben planificar actividades que faciliten la elaboración por cada alumno de una primera representación de las intenciones explicitadas por el profesor. Estas actividades deben ser tales que cada estudiante del grupo-clase se puede sentir implicado en ellas sea cual sea su situación inicial. Ello comporta que tengan un carácter simple y concreto, sean lo más manipulativas posible y estén cerca de los intereses y de las vivencias personales de los estudiantes.
Tienen un doble objetivo: por un lado, pretenden situar al estudiante en los contenidos de los que se inicia el estudio; por otro lado, persiguen que cada alumno se pueda hacer una primera representación de lo que se quiere conseguir con el ciclo de aprendizaje que se le propone.
Sin embargo, sería un grave error creer que a través de las primeras actividades de aprendizaje los estudiantes habrán captado las intenciones del enseñante al proponerles unas determinadas metas. En cada etapa del proceso de aprendizaje los objetivos explicitarlos por el profesorado son traducidos por el alumno según sus representaciones anteriores y de forma compatible con los 'medios de que disponen en este momento para alcanzarlos.
Así pues, al iniciar la secuencia, cada alumno, según sus estructuras de acogida, pero también como consecuencia de las interacciones que se producen en el aula, interpretará de manera diferente el mensaje que el enseñante ha intentado transmitirle.
El profesorado deberá propiciar la explicitación de estas representaciones para poder tener indicios sobre la divergencia entre su representación y la de sus alumnos. Ignorar estas posibles divergencias puede comprometer seriamente el éxito del proceso de enseñanza que se inicia.
Si consideramos la situación de enseñanza-aprendizaje como una situación de comunicación social, el carácter unidimensional y estático de los objetivos formulados y explicitarlos por el profesorado se vuelve, progresivamente, en la situación escolar, multidimensional y evolutivo. Multidimensional porque cada estudiante del grupo lo percibe de manera personal. Evolutivo porque estas percepciones se irán modificando durante el aprendizaje, ya que van incorporando nuevos elementos que las enriquecen.
Pero, de la misma manera, en función de lo que está pasando en el aula, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, el enseñante también modifica su representación inicial. Así como resultado de las interacciones que se dan en el aula, alumnado t profesorado van aproximando poco a poco sus representaciones. Se puede decir que la manera de percibir los objetivos es cada vez más uniforme.
Es al final del proceso, si el aprendizaje ha tenido éxito, cuando la comunicación se habrá efectuado, de forma satisfactoria. En caso contrario, sólo habrá habido comunicación parcial y el profesorado deberá arbitrar los mecanismos necesarios para cubrir esta falta de comunicación, ya que los otros mecanismos de regulación no han sido suficientemente efectivos. Obsérvese que en este proceso, ilustrado en el cuadro 5, juegan un papel esencial tanto la regulación (responsabilidad del enseñante) como la autoregulación (responsabilidad básicamente del estudiante).
Pero, además, es de destacar que se produce una negociación constante, implícita, entre profesorado y alumnado. Esta negociación es propiciada básicamente por la comunicación y lleva a acuerdos o pactos que persiguen mejorar la calidad de la enseñanza.
En resumen, la apropiación por el alumnado de los objetivos explicitados por el enseñante constituye una etapa decisiva en cada uno de los pequeños ciclos de enseñanza-aprendizaje en que se estructuran las unidades didácticas en el dispositivo pedagógico que a grandes rasgos estamos presentando. Pero también es una etapa que conlleva un alto grado de dificultad.
En cuanto a los otros dos elementos esenciales del proceso de autorregulación, es importante tener presente que sólo un número muy reducido de estudiantes son capaces de aprenderlos de manera autónoma. Por lo tanto, han de ser objetivos prioritarios de aprendizaje.
La anticipación y la planificación de la acción
 
 
 
La anticipación es como una predicción antes de llevarla a cabo, sobre el resultado que se obtendría si se realizase un acto concreto o sobre la importancia de seguir un determinado camino para llegar al objetivo que nos hemos propuesto de alcanzar.
La planificación es la elección de un orden determinado de realización; es un plan de trabajo, que evolucionará se modificará bajo el control de los resultados que se obtengan a lo largo del recorrido. Revela unos conocimientos para llegar a los resultados del  conocimiento previo de cada operación escogida. Planificar implica combinar tres elementos: el objetivo o finalidad fijada, las operaciones o acciones que le son propias y las condiciones internas de realización.

 

Si un alumno sabe anticiparse y planificar las acciones, quiere decir que es capaz de representarse mentalmente las acciones que ha de realizar para tener éxito en la resolución de las tareas que se le proponen o en la aplicación de los conceptos y teorías aprendidas.
 

Los estudiantes que responden a una cuestión sin haber leído toda la información necesaria para poder realizar la tarea propuesta o que empiezan a trabajar sin haber leído toda la información necesaria para poder realizar la tarea propuesta o que empiezan a trabajar sin haberse ideado un plan de trabajo, demuestran una deficiencia en su capacidad para anticipar tus acciones que han de efectuar y para planificar/as.
Una de las características de los estudiantes que obtienen éxitos escolares y de cualquier experto en una materia es precisamente el dominio de esta capacidad. Ya que la mayoría del alumnado necesita de la ayuda del profesor para poder desarrollar esta capacidad, es necesario propiciar situaciones didácticas que faciliten a los estudiantes aprender.
La importancia de este hecho viene resaltado porque la lógica de funcionamiento del que aprende, tal como ya hemos señalado anteriormente, es muy distinta de la lógica de la disciplina y de la lógica del experto. Una persona que aprenda necesita representarse la acción desplegada Con todas las acciones intermedias que se requieren para alcanzar el resultado pretendido. El experto no tiene esta necesidad, pues muchas de las acciones intermedias ya las tiene interiorizadas.
Ello provoca que a menudo el enseñante, al ser experto en la materia que enseña, se olvide de esta necesidad del que aprende y no propicie situaciones pedagógicamente que lleven al aprendizaje de las diferentes acciones necesarias para realizar la tarea propuesta. Esto puede provocar que los estudiantes que no sean capaces de suplir esta laguna encuentren obstáculos considerables para alcanzar los objetivos.
La apropiación de los criterios e instrumentos de evaluación
 
 
Normalmente, los profesores no creen necesario explicitar tanto los objetos de la evaluación como los criterios que se utilizan para saber si un alumno ha aprendido o no un determinado contenido. Todos estos aspectos se tienen más o menos interiorizados y en la redacción de las actividades de evaluación se actúa de forma intuitiva. No es de extrañar, pues, que a menudo, en la práctica, se evalúen contenidos que no son muy importantes ni representativos de los aprendizajes que se han promovido o que se vayan cambiando los criterios en función de la lectura de las producciones de los alumnos.
Parece razonable, por lo tanto, que en primer lugar el enseñante explicite las normas a las que se referirá para decidir, por ejemplo, si una alumna o alumno ha entendido un concepto, si ha sabido hacer un determinado trabajo y en qué grado, si conoce un cierto procedimiento o si su actitud es la esperada.


Pero, igual que para los objetivos, el problema fundamental desde el punto de vista didáctico no es la formulación de los objetos y criterios de evaluación por un experto, sino la construcción de la representación que los estudiantes que obtienen mejores resultados son aquellos que saben intuir las intenciones del profesorado y cuáles son sus exigencias. Contrariamente, siempre hay un grupo importante de la clase que no es capaz de prever ni los objetos ni los criterios de evaluación.
 

Así pues, el profesorado debería comunicar estos criterios o normas a sus alumnos y comprobar la representación que de ellos se hacen. Es necesario prever situaciones de aprendizaje que propicien la aprobación de los criterios y de los instrumentos de evaluación por los estudiantes. En este sentido, se ha constatado la efectividad de:
 La autoevaluación, evaluación por parte de los estudiantes de sus propias producciones.
 La evaluación mutua, evaluación por un alumno o grupo de alumnos de las producciones de otro alumno o grupo.
 La coevaluación, evaluación de la producción de un estudiante por él mismo y por el profesor o profesora.
Son estrategias que constituyen otro de los elementos esenciales del dispositivo pedagógico que estamos presentando.
En resumen, para que un dispositivo pedagógico pueda incorporar como uno de sus componentes permanentes la autorregulación de los aprendizajes, será necesario que las unidades didácticas estén estructuradas en secuencias, que constituyan pequeños ciclos de aprendizaje, que permitan a los estudiantes adquirir un buen dominio de los contenidos, pero también formarse una adecuada representación de los objetivos y de los criterios de evaluación al mismo tiempo que van adquiriendo seguridad en las operaciones de anticipación y de planificación de la acción.

 
En este proceso sobresalen como elementos esenciales la verbalización, ya que facilita la explicitación de las representaciones, que permiten la contrastación de estas representaciones, que favorecen su evolución y mejora.
 


El marco en el que se produce la regulación continua de los aprendizaje
Hasta aquí, hemos analizado a grandes rasgos las características de la evaluación, considerada desde el punto de vista de regulación y autorregulación, como una de las estrategias didácticas esenciales en las que se sustenta la regulación continúa de los aprendizajes. De forma esquemática, el proceso general queda ilustrado en el cuadro 7.

Este esquema pone de manifiesto el hecho de que un dispositivo pedagógico que contemple la regulación continua de los aprendizajes puede ayudar a cada estudiante a progresar en la construcción del nuevo conocimiento, puesto que se adaptará de manera continua a sus necesidades. Como elementos en este proceso destacan la comunicación para favorecer la negociación para llegar a la concertación, es decir, los pactos.
Pero, ¿qué características debe tener un dispositivo pedagógico de este tipo y en qué modelo de enseñanza-aprendizaje se sustenta'?

Un dispositivo pedagógico que esté de acuerdo con las consideraciones hechas hasta ahora debería contener al menos los siguientes componentes: evaluación diagnóstica inicial; comunicación de los objetivos y comprobación de la representación que los alumnos se hacen de ellos; construcción del nuevo conocimiento y aprendizaje de los procesos de autorregulación, regulación y mecanismos de compensación; estructuración del nuevo conocimiento y aplicación a nuevas situaciones.
El esquema del cuadro 8 ilustra la organización de una unidad didáctica en un dispositivo pedagógico que contiene los mencionados elementos. 

El modelo que sustenta el dispositivo pedagógico presentado es un modelo constructivista del aprendizaje. Desde este punto de vista, el diseño de las actividades de enseñanza-aprendizaje está basado no sólo en la lógica de la disciplina a la que pertenecen los contenidos que se quieren enseñar, sino también a la lógica del, que aprende, que es el que ha de construirlos. La evaluación, en este sentido, es la pieza clave de todo  el dispositivo pedagógico y ha de permitir reconocer en cada momento cuáles son las dificultades que el alumnado encuentra en su proceso de aprendizaje y cuáles son las mejores estrategias para superadas.
 


En resumen: una forma distinta de pensar sobre la evaluación
La visión que se tiene sobre la evaluación condiciona la práctica que se hace de  ella. Pero hay otra forma de pensar sobre ella. Así, por ejemplo:
 

 ¿Porqué no pensar en actividades de evaluación integradas totalmente en el proceso de aprendizaje y, en cambio, evitar confundir evaluación con examen, y menos evaluación continua con exámenes continuos?
 ¿Por qué no pensar que evaluar es conocer la estrategia utilizada por la alumna o el alumno en la resolución de una determinada tarea y llegar a comprender las causas de sus dificultades y, en cambio, evitar creer que el principal objetivo de la evaluación es poner de una nota a cada estudiante?
 ¿Por qué no dejar de creer que las pruebas con preguntas de respuesta cerrada son más objetivas que las preguntas de respuesta abierta? En el primer caso se juega con la subjetividad del estudiante, ya que se Supone que escoge una determinada respuesta porque la interpreta en el mismo sentido con que la puso el profesor. En el segundo caso se juega con la subjetividad del profesor, que cree que interpreta lo que el alumno ha querido decir. En general, se debe presumir que el profesorado puede tender a ser más objetivo que el alumnado.
 ¿Por qué no dejar de creer que se pueden definir muy claramente y previamente los objetivos mínimos que todos los alumnos deben saber rara Superar una etapa? De hecho, se puede reconocer fácilmente que cada profesor interpreta dichos objetivos desde su particular punto de vista y que, además, no los aplica con el mismo rigor a cada estudiante (para unos se es más exigente, para otros menos). ¿Por qué no dejar de creer que los exámenes nos indican qué estudiantes fracasan y qué estudiantes tienen éxito? ¿Por qué no pensar que los propios procedimientos de evaluación pueden ser en gran medida los responsables del fracaso escolar?
 ¿Por qué no pensar en que sea el propio alumno o alumna quien ha de llegar a ser capaz de reconocer cuales son sus aciertos y cuáles son sus dificultades y, en cambio, dejar de creer que la evaluación es una tarea que es solamente responsabilidad del profesorado?
 ¿Por qué no pensar que todos los estudiantes (o la mayoría) pueden llegar a realizar aprendizajes significativos mínimos y, en cambio, dejar de pensar que  siempre encontraremos en el aula una distribución del alumnado que siga la curva de Gauss, con el 5 en el punto de inflexión?

Cambiar los puntos de vista sobre la evaluación implica cambiar radicalmente muchas de las percepciones que se tienen sobre cómo enseñar para conseguir que los estudiantes aprendan. Pensar en la evaluación como eje vertebrador del dispositivo pedagógico de un currículum es un punto de vista nada habitual, pero, en cambio, es poner el acento en uno de los elementos curriculares que más puede favorecer un cambio en la práctica educativa del profesorado y en el éxito de los aprendizajes.
Bibliografía
 
 
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